
Hace unos días Netflix anunciaba el inicio de operaciones en México, Centroamérica y el Caribe. Netflix es un servicio de suscripción por Internet de películas y series por streaming a muy bajo costo. Las películas se pueden ver a través de dispositivos con conexión a Internet como computadoras, consolas de videojuegos -Sony PS3, Nintendo Wii, Microsoft Xbox- y Smart TVs, tardan en cargar en promedio 10 segundos. Los contenidos no se descargan al equipo del usuario, lo cual lo hace práctico y además complicado de copiar.
El propio CEO de la compañía, Reed Hastings, dijo el día del lanzamiento de la plataforma en México:
Con sólo $99 pesos al mes, puedes acceder a contenido como series de televisión del año pasado o películas clásicas como “El Padrino”. Estamos obteniendo licencias de contenidos de Televisa, TV Azteca y otros proveedores de televisión internacionales como Walt Disney Studios, Paramount Studios, Sony Pictures Television y más, estos permisos serán adquiridos no sólo para transmitirlos en México sino a lo largo de América ya sea en Canadá, Chile u otro país.
En lo personal llevo probando el servicio de Netflix desde mi PS3 y PC por dos semanas, y debo admitir que ha superado mis expectativas, ya que las películas en su mayoría tienen calidad HD, el caché se descarga muy pronto, se puede detener y resumir la reproducción en cualquier momento, adelantar y retroceder por medio de un control visual de tomas y tiempo, etc. No muy diferente de lo que ya todos conocemos con servicios como youtube, vimeo y otros. El único inconveniente que le veo es que su catálogo de títulos no es muy extenso aún, vaya, para mi que soy cinéfilo y tengo un catálogo personal como de 300 títulos en DVD y Blueray, Netflix me queda corto. Aún así, el servicio es muy bueno.
Pero Netflix no es el único ni el primer servicio que existe de éste tipo para poder disfrutar de películas y series. Muchos fanáticos al cine y series conocen servicios no necesariamente de pago basados en servidores de alojamiento de archivos como megaupload, los cuáles no mencionaremos en este espacio por su naturaleza contraria a las políticas del copyright. Pero también hay otros servicios de suscripción similares a Nexflix como iTunes y Apple TV, CinemaNow, Hulu, LoveFilm, Cineclick, Filmin entre otros, aunque lamentablemente algunos son exclusivos de sus respectivas regiones, por el momento.
La semana pasada Blockbuster anunció que volverá a sacar un servicio de suscripción para ver películas por Internet, nuevamente, pero ahora siendo propiedad de Dish Networks. Sería fabuloso que todo su catálogo se ofreciera en línea, ya que es la cadena más grande de video en México y Latinoamérica. Si recordamos, el año pasado Blockbuster se declaró en bancarrota, pero fue rescatado por Dish Networks a principios de 2011. Las tiendas en diversos países de la cadena operan como filiales independientes, así que no en todas partes se han visto tan afectadas, sin embargo la creciente competencia, el video en demanda (legal e ilegal) y la piratería redujeron en mucho los ingresos de la compañía en el resto de las filiales fuera de Estados Unidos.
Para Norteamérica, Europa y algunas regiones de Asia, el esquema de renta de video físico está en declive, ésto debido principalmente a Internet. Las velocidades de conexión a Internet en éstas regiones son mucho más rápidas que en las otras latitudes del globo, y llevan disfrutando ésto varios años. El ver películas, videos, series y demás contenidos “pesados” online es cosa común desde hace años en los países tecnológicamente muy desarrollados, propiciando el retroceso en la renta de películas en soportes físicos. Es parte de la evolución tecnológica.
Mientras esperamos a que en nuestras economías emergentes haya cada día mejores velocidades de conexión a Internet, la renta de videos en DVD o Blueray aún seguirá teniendo mercado aquí, pero éste irá disminuyendo poco a poco, hasta quizás desaparecer, como ha estado ocurriendo en los países más industrializados. Quizás llegue pronto el día en que digamos “adiós” a las casas de renta de videos como las conocemos y “hola” a más servicios tipo Netflix. Éste aspecto no sólo aplica al ámbito del video, sino que también podría aplicarse al de la música, el software y videojuegos.
Para finalizar la nota, los dejo con un esquema que refleja de manera cómica el cambio en la forma de ver películas, del cine a la computadora, más tiempo debido a mayor distracción por distintos estímulos ¿bueno o malo? no lo sé, pero sin lugar a dudas distinto a como era.
Popularity: 29% [?]






