
Quizás suene algo exagerado el título, pero al parecer esa es la idea con que los de Redmond están concibiendo al Windows 8. Hace algunos años, cuando alguien escuchaba decir la palabra Microsoft, pensaba en lentitud, anticuado, monopolio, defectuoso, complejo, caro, caprichoso, obtuso, sectario, impositivo, cerrado, etc. Y esos pensamientos no estaban lejos de la realidad. Microsoft lo sabía, y lo sabe, por ello desde hace algún tiempo ha venido cambiando un poco la política de desarrollo aplicada a su software.
Después del rotundo fracaso con Windows Vista, decidió comenzar a hacer las cosas bien con Windows 7, Windows Live, Internet Explorer 9 y Windows Phone 7. Microsoft estaba cambiando. Ya no hacía cosas malas. Escuchaba al usuario. Veía qué es lo que quería, qué le venía bien. Lanzaba versiones de desarrollo de sus sistemas para tener feedback de desarrolladores y usuarios.
A partir de ahí les empezó a ir mejor. Windows 7 fue todo un éxito. Empezaron a introducir cosas nuevas, a innovar. Tampoco se lanzaban mucho a la piscina, no se podía hacer un cambio tan radical de repente. Pero cosas como la superbarra (el primer cambio significativo de la barra de tareas desde Windows 95) o las librerías de Windows 7 demostraban que en Redmond estaban empezando a recuperar la frescura, a poder introducir cosas nuevas sin que fuesen un fiasco.
También empezaron a moverse en la parte web. Se tomaron en serio Windows Live. Al principio era un poco raro, pero poco a poco Hotmail y Messenger iban mejorando, y se les unían nuevos compañeros como SkyDrive y Office Web Apps. La suite Windows Live empezaba a ser útil de verdad. Llegó también Bing, el primer motor de búsqueda capaz de hacer frente de verdad a Google. Microsoft volvía al frente de batalla en Internet.
Llegó Windows Phone 7. Microsoft ya había tomado carrera. Llegaba un poco tarde al mundo de los smartphones, pero lo suplía haciendo bien las cosas. Microsoft se había lanzado a la piscina, había creado una nueva interfaz totalmente original, y había hecho un sistema fácil de usar, robusto y fluido. No nos tenían acostumbrado a eso. La jugada les salió bien.
Microsoft estaba recuperando la imagen. Volvía a ser una empresa de tecnología de las buenas, de las que no aburren, de las que entusiasman.
Windows 8: el fin de un camino (y el principio de otro)
Ya empezaban los rumores de Windows 8. Un nuevo sistema de Microsoft. Empezó a desvelar algunas partes. Metro. Ribbon. Tablets. Los de Redmond habían cogido impulso, tenían confianza en sí mismos, y lo demostraban en sus productos.
Esta semana, Microsoft ha desvelado todo Windows 8 en el Build Windows. Y ha conseguido de nuevo entusiasmar de verdad a los usuarios. Se notaba en el ambiente: todos estábamos excitados, expectantes de lo que podía presentarnos Microsoft. Los jefes de Microsoft también estaban nerviosos, se jugaban el tipo en el Build, pero al mismo tiempo se les veía ilusionados por lo que estaban haciendo.
El resultado no podría haber sido mejor para Microsoft. Ha reinventado Windows. Ha creado una nueva interfaz a la que no estábamos acostumbrados, y que a pesar de eso es realmente fácil de usar. Ha llevado el juego de los tablets a su terreno, al PC, contrarrestando la tendencia de Apple y Android a llevarlo al terreno móvil.
Windows 8 es, para Microsoft, el fin de un camino que empezó con Vista. En este tiempo los de Redmond se han reinventado, se han adaptado y se han vuelto a poner a la cabeza de la innovación. Ahora empiezan otro en el que se tienen que mantener en la misma actitud, en seguir entusiasmando y creando cosas nuevas. Este es el camino bueno, el interesante de verdad.
Algunas de las novedades y virtudes del Windows 8 son:
- Las aplicaciones de Windows 7 correrán en forma nativa en Windows 8.
- Notificaciones de actualizaciones de seguridad aparecerán en la parte inferior derecha de la pantalla de ingreso.
- El nuevo Task Manager suspenderá a aplicaciones que no estén corriendo en la pantalla.
- Nuevas opciones de “Reset” y “Refresh” permitirán limpiar o restaurar el sistema con facilidad.
- Software de virtualización Hyper V vendrá preinstalado en Windows 8.
- Soporte multimonitor permitirá usar un solo fondo de pantalla entre pantallas.
- Se podrán usar barras de tarea independientes entre monitores.
- Internet Explorer 10 ofrecerá soporte multitáctil. (Y también ¡no dará apoyo a Flash Player!)
- Tendrá opciones de acercamiento para manipulación del escritorio.
- Las aplicaciones de la nube podrán usar SkyDrive.
- Interfaz Metro para aplicaciones de Windows Live como Mail, Photos, Calendar y People.
- Se podrán sincronizar configuraciones entre ordenadores.
- Correrá en ordenares “viejos” como el Lenovo S10 con procesador Atom de primera generación y 1GB de RAM.
- Metro es parte del sistema operativo, no una simple interfaz.
- La Windows Store tendrá aplicaciones normales y para Metro.
- Soporte NFC permitirá compartir contenido entre dispositivos (Tap-to-Share).
- El sistema de autenticación usará fotografías.
- Las aplicaciones podrán interactuar (si son diseñadas para eso).
- Windows 8 incluirá antivirus.
- La misma versión de Windows 8 se usará en tablets y ordenadores.
- Tendrá soporte para dispositivos ARM.
- El inicio del sistema se hará en 8 segundos.
Nos guste o no, Microsoft ha realizado una apuesta audaz con Windows 8: rechazó la declaración que hizo el pasado marzo Steve Jobs, ex CEO de Apple, en relación a que la era post-PC había comenzado.
En lugar de limitarse a colocar su software Windows Phone en una pizarra electrónica para intentar competir con la iPad (una guerra que todos los otros rivales están perdiendo), Microsoft confió en que la gente quería más de su experiencia con las tablets. Creyó que los compradores -incluidos los usuarios domésticos, no únicamente los empleados de oficina- aún quieren más espacio de almacenamiento, más poder de procesamiento y herramientas eficaces para crear contenido.
No obstante, los consumidores han dicho “no” con sus bolsillos. Las ventas de computadoras personales han caído en Estados Unidos y se encuentran estancadas a nivel global. La debilitada economía ha contribuido considerablemente, pero la iPad también le ha robado cuota a la PC. Cuando HP decidió suprimir su negocio de computadoras, el director ejecutivo Leo Apotheker citó como razón principal que “el efecto tablet es real”.
Con Windows 8, Microsoft está en cierto modo apostando por el factor de forma (el tamaño físico y la forma del dispositivo). La compañía cree que cuando la gente compra una iPad, lo que en realidad quieren es una PC portátil que aún no está disponible en el mercado.
Para todos aquellos que quieran probar ya, bajo su propio riesgo y tomando las precauciones necesarias por ser una Beta, la versión de desarrollo de Windows 8, la pueden obtener desde el sitio oficial de Microsoft.
Y para finalizar incluimos uno de los videos demostrativos que salieron en recientes días.
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